Niños garífunas sufren indiferencia del Gobierno

Condiciones en que reciben clases los alumnos del colegio Mariano García Arzú.

Aunque la Constitución de la República garantiza el derecho a la educación digna, los escolares y colegiales de las comunidades garífunas no tienen ese privilegio. A la intemperie, sin energía eléctrica, paredes en mal estado, falta de maestros y sin el mobiliario adecuado son las condiciones que privan en los centros educativos del Litoral Atlántico.

Desde Masca hasta Plaplaya la deficiencia y desidia por parte de las autoridades gubernamentales en el acondicionamiento pedagógico de los centros educativos es evidente.

“El 95% de la infraestructura educativa en el municipio está deteriorada, aunque hemos hecho un esfuerzo municipal por repararlas ha sido insuficiente”, dijo Isidro Noel Ruiz, alcalde de Santa Fe en el departamento de Colón.

Clamor sin respuesta

Aunque se han gestionado proyectos en el Fhis (Fondo Hondureño de Inversión Social), el edil asegura que solo se ha logrado la reparación de dos escuelas, la 3 de Octubre y la José Cecilio del Valle, de los 16 centros educativos que tiene el municipio, además de un colegio, tres jardines de niños y 13 Ccepreb (Centros Comunitarios de Educación Prebásica).

“En algunas escuelas que son unidocentes, las maestras tienen más de 75 alumnos, lo que consideramos antipedagógico porque no se recibe la educación de calidad”, indicó Ruiz. En el municipio de Balfate está la comunidad garífuna de Río Esteban, donde según el alcalde Daniel Gavarrete, la educación ha mejorado por el apoyo de los docentes.

“Contamos con una buena directora, la profesora Victelia García, quien no permite la pérdida de clases y ha mejorado las condiciones de la escuela”.

Los estudiantes de la comunidad de Corozal no cuentan con la misma suerte. El colegio Mariano García Arzú funciona en una casa y ya les dieron un ultimátum hasta diciembre para abandonar el local.

La comunidad tiene un predio, el cual se rellenó con la ayuda de las autoridades municipales de La Ceiba, pero no han podido iniciar la construcción del edificio porque el costo aproximado es de L20 millones.

“Aunque sea pegando un bloque cada semana pero vamos a construir a partir de agosto las bases del edificio y el techo para que los estudiantes tengan donde recibir sus clases. No queremos que los jóvenes migren a la ciudad por falta de apoyo”, expresó Ela López, presidenta del patronato.

Para Céleo álvarez, presidente de Odeco (Organización de Desarrollo Étnico Comunitario) es lamentable que se reciba clases en condiciones antipedagógicas en las comunidades, por eso claman por atención de calidad.


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3 Comentarios

  1. e tenemos que hacer una denuncia ante la corte internacional por que lo que nos estan haciendo en Honduras a los Garifunas es descriminacion y nos estan negando los derechos civiles y nos estan privando los derechos de igualdad social hay que hacer un movimiento y reclamar nuestros derechos ante el govierno hay que tratar de peirle al gobierno que le de la oportunidad a los garifunas la oportunidad de ser miembros del ministerio de educacion y de igualdad social queremos ser tratados con respeto y dignidad gracias

  2. roxare dice:

    Esperaba que iba ser una noticia especifica sobre el Mariano Garcia Arzu, veo que no.El joven periodista fue testigo de las condiciones infrahumsnas en que reciben clases nuestros alumnos, sin pupitres,ni pizarrones, bueno lo elemental no tenemos. Asi quieren estos politicos que el pueblo vuelva votar por ellos, por favor cmpatriotas si amamos esta patria bella en que hemos nacido salvemosla de todos estos farsantes, corruptos, mas mentirosos que el diablo.

  3. Alicia dice:

    La comunidad,y en especial los padres de estos ninos,tienen q protestar al departamento de educacion,y al gobierno central para q ponga mas atencion a la educacion de estos ninos, proveerles un centro donde ellos puedan recibir sus clases.

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