
Las estrellas comienzan a formarse desde temprana edad y estos niños son el mejor ejemplo.
Col. Miramar. Lo que comenzó como un proyecto hoy es una realidad y un campo fértil donde los niños alimentan el sueño de convertirse en grandes estrellas de fútbol.
El excapitán del Victoria, Ninrol Medina, comenzó su nueva faceta como entrenador de fútbol con un grupo de niños y niñas que asisten a la escuela de fútbol que inició el pasado mes de junio.
“Es un proyecto muy bonito que Dios nos permitió realizar pensando en abrirle espacio a las inquietudes de los niños y niñas que les gusta el fútbol”, comenta Ninrol, mientras a su alrededor una veintena de pequeños se preparan para iniciar sus prácticas.
La escuelita se apega a la enseñanza de los principios básicos. “Bueno, aquí el balón es el centro de todo, desde que los niños llegan al campo lo primero que hacen es correr tras la pelota, se ponen a dominar y driblarse uno a otro.
Lo que nosotros hacemos acá es encausar y orientar esos movimientos de acuerdo a los conocimientos que tenemos”, explicó el también exjugador de Motagua y de otros clubes mexicanos.
Un legado
El proyecto fue ideado hace algunos meses por otro exfutbolista en retiro, Ramón Romero, quien comenzó a trabajar con los niños asistido por Ninrol.
Romerito regresó a la capital para trabajar con Motagua, fiel a sus ideas y vocación, y Medina asumió la dirección de la escuelita de fútbol.
“Siento que tengo la vocación de enseñar y mi lado fuerte es el fútbol, se me dio la oportunidad de poder transmitir lo que a mí me enseñaron y en eso estoy, dedicado a la enseñanza de los niños que sueñan con ser estrellas”.
Las prácticas
Los niños se reúnen en el campo Atlántida por espacio de hora y media los días lunes, miércoles y jueves. Una vez en el campo comienzan con ponerse el uniforme y luego de una breve charla motivadora de su instructor, los pequeños se sueltan a hacer lo que más les gusta: jugar.
El fundamento primordial es de formación, según explica Ninrol.
“La idea primaria en este caso es ayudar a la formación de los niños. Ellos van a la escuela a recibir el pan del saber y después de eso vienen acá, para aprender a tratar la pelota, conducirla, dominarla, a disparar al marco y esos aspectos fundamentales que debe conocer todo futbolista”, dice.
“Ellos están en la edad propicia para aprender, una mente abierta al conocimiento y es más fácil enseñarles, aparte que hay otras cositas por ahí que uno aprovecha encausarlas en forma positiva, tratando de colaborar en la formación integral del niño”.
La enseñanza está abierta para niños y niñas de entre 5 y 13 años. Una vez terminado el ciclo de aprendizaje el niño está capacitado para formar parte de cualquier equipo de las ligas menores.
“Eso ya concierne a los padres o apoderados que ellos puedan dedicarse al fútbol de competencia participando en cualquier liga de nivel menor; nosotros acá los preparamos para eso, y sabemos que más de alguno de estos niños los vamos a ver en el futuro jugando a nivel profesional o fuera del país, como otros muchachos de los nuestros que brillan con luz propia en importantes ligas del mundo”, destaca Ninrol Medina, quien a sus 34 años decidió hacer un alto en su carrera profesional para dedicarle tiempo a su nuevo proyecto.
La labor de Medina se facilita porque recientemente aprobó el curso para entrenadores de fútbol nivel uno, lo que abonado a su gran experiencia y conocimientos adquiridos a lo largo de su carrera, le permite ser el mejor maestro para los niños que sueñan con ser estrellas del fútbol.
Por Mario Fuentes
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1 Comentarios
excelente la labor que hace ninrol medina con estos jovenes,enseñandoles sus conocimientos el cual a adquirido a travez de su brillante carrera.