
La especie de frijol cuarenteño requiere de menos tiempo para su cosecha, según comenta el productor Enrique Alonso.
La Ceiba. Más de 25 mil quintales de frijol cosecharán los productores de la Cuenca del río Cangrejal en esta temporada, la cual concluye en el mes de septiembre. La cantidad es suficiente para suplir la demanda local.
Esta zona es considerada la mayor productora de este grano básico, que abastece el mercado de la cuenca y de La Ceiba.
Las parcelas sembradas se encuentran localizadas en la parte alta de las distintas comunidades, hacia donde cada mañana unos 800 productores en menor y mayor escala se desplazan para trabajar la tierra y cuidar que el cultivo no se pierda.
“Esta temporada de siembra, que muchos iniciaron en mayo y se cosechará entre agosto y septiembre es la mejor porque es con un clima de verano”, explicó Rafael ávila, técnico de Dicta (Dirección de Ciencia y Tecnología Agropecuaria).
Hasta el momento en toda la zona de cuenca del río Cangrejal hay sembradas unas 1,500 manzanas de frijol, que por manzana se obtiene entre 15 a 25 quintales del grano.
Las comunidades que tienen un mayor índice de producción de frijol son Los Limpios, Japón, Urraco, Toncontín y Yaruca donde se tiene un rendimiento de 20 a 25 quintales por manzana. Para Enrique Alonso la tarea diaria es ardua, pero en el momento de la cosecha y vender el producto la satisfacción es grande. ‘
El productor que inicia su labor desde las 6:00 am hasta las 3:00 pm espera obtener de su parcela unos 15 quintales. “Nosotros sembramos tres tipos de frijol el Amadeo que proporciona Dicta, un criollo Cuarenteño y Santa Rosita; en mi parcela tengo de los dos primeros ya que el cuarenteño se cosecha más rápido”, explicó Alonso.
Muchos de los compradores del grano llegan a las comunidades para obtener un mejor precio, entre L650 a 750 el quintal. Mientras en las comunidades para el consumo de los pobladores de L6 a 8 la libra.
“De acuerdo a las estadísticas que tenemos debido a la plaga del pulgón se han dañado unas 15 manzanas del grano, lo que ha ocasionado pérdidas a los pequeños productores”, añadió ávila.
Después de esta cosecha comienza la temporada de siembra de primavera, comprendida entre octubre, noviembre y diciembre para cosecharse en enero.
“El rendimiento en este período no es muy bueno ya que hay mucha lluvia y el grano es más propenso a las enfermedades”, agregó el técnico.
En la comunidad de Yaruca se cuenta con un banco de semillas conformado por 12 socios. “Con este banco ayudamos a los productores de la zona a contar con el grano para la siembra y al cosechar lo pagan; si le prestamos un quintal él nos devuelve uno como pago y el otro como contribución”, explicó Danilo Alonso, encargado del banco de semillas.
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