
La Policía ha realizado operativos en zonas retiradas de La Ceiba, donde hace falta presencia de oficiales todos los días.
La inseguridad continúa imperando en La Ceiba. A pesar de los esfuerzos de las autoridades policiales, los asaltos se dan a plena luz del día tanto dentro del casco urbano como en zonas de alto riesgo donde la falta de presencia policial vuelven propicios los lugares para que se den este tipo de crímenes.
Según las estadísticas del departamento de Operaciones de la Policía Nacional, en lo que va del año se han perpetuado más asaltos a personas de las que se reportaron en 2011.
Lamentablemente las cifras no reflejan la realidad de lo que le sucede a los ciudadanos en las calles, porque según los registros solo 11 personas han sido víctimas de robo este 2012, mientras el año pasado solo ocho personas acudieron a interponer la denuncia.
Los delitos como el robo a negocios y el robo a residencias sí se han reducido. En el 2011 se reportaron 25 y 16, respectivamente; mientras que este año solo se han reportado cinco a negocios y nueve en residencias.
La joven Fabiola Flores coincide que es en las calles donde se necesita más presencia de los oficiales ya que a plena luz del día se están suscitando los crímenes a mano armada.
La ceibeña contó que en la avenida San Isidro sufrió un asalto cuando salía del trabajo. Flores no vive en La Ceiba pero viaja a diario hacia el casco urbano por su empleo y según dijo, lo hace con temor.
El señor Juan Pavón se quejó por la inseguridad que impera en las calles cuando antes La Ceiba se caracterizaba por ser tranquila. “Los asaltos eran algo que no se conocía, ahora debemos andar con nuestras pertenencias ocultas por el miedo que se tiene”, dijo.
El problema radica, según opinó, en que no se castiga de manera más fuerte a las personas que asaltan a los ciudadanos. “A los días ya están libres y el ciudadano que hizo la denuncia corre el peligro de sufrir represalias”, lamentó.
El ciudadano Medardo Lagos consideró que hace falta más compromiso de las demás autoridades de La Ceiba”. El gobierno local debe buscar la manera de cooperar con brindar seguridad a los ceibeños. Si se lo dejan todo a la Policía, quizá nunca tendremos paz y la delincuencia no desaparezca”, agregó.
Acciones
Actualmente, la Policía ha incrementado los patrullajes tanto en el casco urbano como en las colonias de más alto riesgo.
Juan Carlos Aguilera Cadenas, subjefe departamental de la Policía, informó que a pesar de que se continúan dando los asaltos, “estos se han reducido y controlado en los últimos meses”.
Los recorridos a pie y los operativos sorpresa han ayudado a que mejore la situación, argumentó. Sin embargo, enfatizó sobre la necesidad de que los ciudadanos hagan sus denuncias. Muchos de los crímenes se quedan sin resolver porque las personas tienen temor, “pero deben confiar de nuevo en la Policía”.
El plan policial seguirá incluyendo los operativos a pie en el centro de la ciudad y en partes del barrio El Imán, explicó el comisionado. Además se reforzarán los patrullajes en zonas de alto riesgo como Bonitillo, Búfalo, El Confite, San Judas y San José.
Aguilera Cadenas informó que se tomarán medidas para resguardar mejor las zonas del centro donde no hay suficiente presencia de policías. A la avenida San Isidro y partes de la 14 de Julio se enviarán más patrullajes a pie, declaró.
“Esperamos reunirnos con las autoridades locales y lograr que se mejore la seguridad en áreas donde opera la Policía Municipal y que puedan servir de apoyo, manifestó. Hasta los momentos se ha mantenido una comunicación abierta y positiva con el alcalde y los demás regidores”, añadió.
Por Diana Mejía
Haga clic sobre la imagen para expandirla.





2 Comentarios
las noticias son actuales y concisas gracias por informarnos de la realidad de nuestra ceibita dios ilumine nuestra ciudada.
Donde hace falta presencia policial – urgente – es frente a los colegios y escuelas del Barrio Potreritos, como por ejemplo el Instituto Honduras. Los niños son asaltados a diario y “a mano armada”. Ya se han registrado varios heridos y es cuestión de tiempo que se produzca algún muerto entre la población estudiantil – o entre los asaltantes, porque algunos padres de familia están dispuestos a tomarse la justicia por su mano. Si la Policía no vigila esa zona va a correr la sangre.