En estudio han quedado varios proyectos para construir represas generadoras de energía hidroeléctrica en el valle de Aguán porque no hay posibilidades de financiamiento y porque los propietarios de tierras cerca de los embalses no quieren negociar con los principales interesados por viveza e injerencia política.
“Hasta el momento no tenemos ninguno que se esté desarrollando. Algunos ya tienen los estudios y en otros los están elaborando, pero se requieren fuentes de financiamiento”, lamentó Jairo Castellanos, jefe regional de la Enee en el Aguán.
De acuerdo con los datos que se han obtenido, las represas se construirían en los ríos Sico-Paulaya, municipio de Iriona, Colón, que generaría alrededor de 20 megas; en el río Cuaca en Tocoa, Colón, con 20 megavatios; Mame, en Olanchito, Yoro, diez megas; y en río Yaguala, en Arenal, Yoro, el cual produciría otros 30 megavatios más.
Si se pudieran ejecutar estas obras, según las autoridades regionales de la Enee, resolverían la crítica situación energética de la zona.
Uno de las emergencias ocurrió el 20 de junio cuando el servicio fue suspendido durante 48 horas por la caída de una torre de la línea de transmisión, que afectó económicamente a miles de productores y pobladores de la región.
“Hicimos el procedimiento que se requería con la gente, de manera que estuvieran conscientes del proyecto de energía limpia que se pensaba construir en el río Cuaca, en las comunidades de Cuaca, La Cumbre y San Antonio, pero al final no se pudo continuar por desacuerdo con los propietarios de las tierras”, indicó Héctor Hernández, alcalde del municipio de Tocoa.
Dentro de la socialización se dio a conocer a los pobladores que tendrían beneficios, como generación de empleo, agua potable, energía eléctrica permanente, construcción un puente y una vía de acceso pavimentada hasta la carretera troncal.
“El gobierno local y el nacional no tiene fondos llevar adelante estas obras, así que están pendientes. También a los vecinos se les iba a cobrar el consumo del kilovatio-hora entre 12 y 15 centavos de dólar, cuando lo normal son 27 centavos”, añadió Hernández.
La inversión para estos proyectos hidroeléctricos se piensa ejecutar con inversión público-privada. Dicho de otra forma, los habitantes del valle del Aguán quieren pollo por un tostón. Si siguen en su terquedad, dentro de poco vivirán a oscuras.
Haga clic sobre la imagen para expandirla.





0 Comentarios
Puedes ser el primero en dejar un comentario.