
El calor que se experimenta durante la menopausia se puede aliviar con aire fresco.
La menopausia afecta a las mujeres generalmente después de los 45 años. La condición representa el fin de las menstruaciones por la pérdida de la actividad folicular ovárica, explica la ginecóloga Mariana Díaz.
Aunque no hay una edad definida en la que aparece la menopausia, algunos factores pueden acelerarla, indica la experta.
El tabaco, la obesidad y la falta de actividad física son hábitos influyentes en el desarrollo de una menopausia precoz. Aparece generalmente entre los 48 y 52 años, pero solo se considera menopausia cuando se ha pasado un año entero sin menstruación, añadió.
Cada mujer tiene síntomas diferentes. La etapa antes de la menopausia se conoce como perimenopausia y en él empiezan las irregularidades en el período menstrual. Estos vienen con más o menos frecuencia, por más o menos días, o son más leves o fuertes.
La sensación de calor aparece repentinamente y se manifiesta generalmente en la parte superior del cuerpo. Cuando aparece durante la noche se tiene dificultad para dormir. Después se experimenta sudor y frío excesivos y pueden aparecer manchas en cara, pecho, espalda y brazos.
Las ganas de orinar se pueden presentar más a menudo e incluso puede aparecer incontinencia urinaria, que es la falta de control para retener orines. Como parte de los cambios hormonales, las alteraciones repentinas en el estado de ánimo se presentan a menudo.
Como la menopausia no es una enfermedad, no existe una cura, indicó la experta. Es una condición por la que tienen que pasar todas las mujeres al terminar su ciclo de vida fértil. Lo que todas pueden hacer es buscar la manera de aliviar los síntomas y afrontarla con valor, agregó.
La psicóloga Johana Álvarez indica que el período de transición antes de la menopausia es el más difícil. Cuando comienzan los cambios hormonales, empienza la inestabilidad mental, que puede manifestarse de diferentes maneras en las mujeres, señaló.
Generalmente, este período se caracteriza por irritabilidad. Se puede pasar repentinamente de un estado de ánimo a otro. El enojo y la tristeza son los más visibles, pero, al no contar con apoyo, pueden desarrollarse hasta ser condiciones más serias como la depresión. Por ello no solo se debe contar con apoyo del ginecólogo, sino con un psicoterapeuta o psicólogo.
Los medicamentos conocidos como estabilizadores de humor pueden ayudar a crear un balance hormonal para detener los arranques de ánimo. Para aliviar los síntomas físicos se puede recurrir a medicamentos bajo supervisión médica.
Por Diana Mejía
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